Según va pasando el tiempo nos vamos dando cuenta de cuáles son las prioridades de la vida, que cosas son importantes y que cosas no lo son, a que situaciones les damos más importancia de la que tienes y cuales pasan por nuestra vida sin apenas prestarles atención. Cuando eres joven todo te va bien, o casi todo. Lo único que te preocupa es vivir bien, como si ni hubiera un mañana, sales y entras a tu antojo y vas donde te da la gana, vives momentos maravillosos y alguno no tanto que te hacen aprender y crecer como persona.

Luego todo cambia, te haces mayor, adquieres responsabilidades que antes ni se te habrían pasado por la cabeza, piensas en sentarla, en formar una familia y te esfuerzas cada día más en conseguir lo que te propones. Es entonces cuando te das cuenta de cómo cambia la vida con el paso de los años, lo que antes era un simple juego es hoy un cargo de mucha responsabilidad y las consecuencias de tus actos siempre te afectan.

Miras más el dinero, ya no malgastas en salidas con colegas, sigues saliendo con los amigos pero con más cabeza, ya no eres la cabra loca que eras, ahora vas siempre acompañado de una chica por la que bebes los vientos y sabes que acabarás formalizando tu relación con ella. Te encargas de que el coche esté en perfectas condiciones pero ya no te obsesiona, antes siempre estabas con el destornillador y la llave inglesa en la mano haciéndole algunos ajustes y comprando accesorios innecesarios, ahora miras mal por el dinero y no lo malgastas, compras las piezas y los recambios en un desguace que es más barato y utilizas neumaticos usados baratos que sabes que dan un resultado fantástico y te ahorras unos euros.

Como pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando pasabas los sábados de fiesta por la noche con los amigos y todo el domingo en la cama, ahora los sábados sales de cañas y de fiesta con tu chica y aprovechas el domingo para pasarlo en familia que es lo que realmente merece la pena. Ya no le das importancia a cosas simples ahora valoras todo lo que tienes mucho más.
El tiempo ha pasado y es hora de hacer balance de lo que has hecho con tu vida y te sientes orgulloso de poder decir que eres feliz.